Hace ya una buena temporada encontre por la red un patron para tejer a dos agujas con el dibujo de una ovejita que una vez tejido habían aplicado en un neceser, me encanto. Me lo guarde y un buen día me atrapo de nuevo en mi carpeta de las cosas pendientes de hacer, y ya no hubo manera de retrasarlo, me puse manos a la obra.
Compre la lana blanca en Lanas Eulalia, en Sabadell, la amarillita y la negra ya las tenía. La amarilla es un algodón natural espectacular que me la trajo mi antigua profesora de costura, Marina, de Peru.
El patrón se sigue muy facil, es conttar los puntos e ir tejiendo mientras cambias de color, a esta técnica se le llama jacquard.
Y una vez acabado en el formato y medida que queremos, es cuestión de empezar a ver donde y como lo queremos montar.
El tejido, un algodón rústico, una cremallera y una tela para la trasera del neceser
Una vez montado y cosido no queda bien rectangular porque las cosas tejidas tiene vida, no son tan parejas como la tela. Solo falta ponerle unos ojitos negros.
Con unos ojitos negros y un trocito de tira de antelina en el tirador, nos queda mucho más acabado.
La trasera es una tela con un estampado muy disimulado de flores que escogio ayudandome Carina.
El interior queda muy clarito con la telia de algodón rústico. Podéis ver la parte trasera de los ojitos y la etiqueta de El Calaix de la Rosseta.
A Noa le encanto su nuevo neceser. Se lo regale para su cumple con una mochila azul que os presento otro día.