Cuenco con cuerda en ganchillo XXL

Empece viendo a través de Dudua un taller que daba Gloria Fonseca en Barcelona de ganchillo XXL. 
Intente apuntarme varias veces y no había forma, siempre estaba lleno. Entonces decidí buscar por internet y comprarle las agujas directamente a Gloria en su web y probar de hacerlo yo sola. Busque cuerda, en Barcelona podéis encontrar en Corderia Farrés C/ Viladomat 71 y en Sabadell en Corderia Casañas en C/Dr. Creuhetas 8. 
Aplicando al ganchillo XXl y a la cuerda los mismos procedimientos que al ganchillo, el resultado fue este. 
En las quedadas de labores de las Liantas de la Troka, cuando conocí a Dolors y le enseñe las agujas, me dijo que su hermano, carpintero de profesión, podía hacerlas iguales. Efectivamente las hizo para Montse, mi compañera de Patchwork. 

bolso pequeño de trapillo

Cuando el trapillo aún no estaba tan de moda y solo lo servia Sacocharte desde Sevilla,  compre en las Merxesites del Clot este de color verde. 
Como el ganchillo es de las labores que más me gustan, empece a hacer este bolso. Tuve que hacerlo varias veces porque si lo hacía muy grande pesaba demasiado. La tira para colgar tampoco me gustaba mucho y también la repetí varias veces.
Una vez decidí dejarlo definitivamente así, lo lleve a mi clase de costura para hacer el forro. Mi profe Marina me ayudo mucho, como siempre.

Faldas de ganchillo

Estas faldas tienen si historia.
Hace ya bastantes años, como no me gusta enseñar la parte superior de los brazos en verano, pedí a mi madre que me hiciera una especie de capa parecida a estas faldas en color naranja. El problema fue que salio demasiado estrecha y cuando subía los brazos ella también se subía y acababa hasta en el cuello. La guarde en el armario porque me daba pena y al verano siguiente le di otro uso completamente diferente para el había estado hecho. Me la puse de falda para ir al super en el camping, para ir a la piscina o a la playa. Era muy muy fresquita.
Eso era el verano de 2011, estando en el camping Vilanova Park, en mis ratos libres, como siempre, tejía a ganchillo mi segunda falda esta vez en negro, mientras llevaba la naranja hecha por mi madre.
Pues bien, las extranjeras me paraban para preguntarme si la había hecho yo y si se la vendía, con gestos me decían que les gustaba mucho.
Rápidamente avise a mi madre y ella se puso a tejer faldas. 
Las puso a la venta mi prima Olga en su corseteria de Sant Joan Despi, como complemento a los bikinis. 
Hemos vendido decenas de ellas de todos los colores.
Aquí os dejo una muestra.