El martes 30 fue mi 50 cumpleaños, y los números exactos no se cumplen muy a menudo, por eso quise celebrarlo el mismo día con mis compañeras tejedoras por la tarde y con la familia más intima: mi pareja, Raul, mi hijo Axel, y Nerea, mis padres, mis hermanos y mis sobrimos, la misma noche. Ellos son mi soporte y los que hacen que mi vida sea feliz. Los invité a cenar a La Capella, un restaurante en Sabadell que recomiendo sobretodo de noche, por las vistas y el entorno.
La tarde fue como un martes más, tejiendo entre amigas, merendola y charrada, me encanta el grupo, eso si, tuve muchos regalitos hechos por ellas, todos geniales. Luego os los enseño. Me encanta que lleguen las tardes de los martes.
Por la noche, la cena la empezamos tarde porque estaba lleno de mesas con profesores que celebraban el fin de curso, yo sufría porque al día siguiente es laborable, y había que levantarse temprano, pero no podíamos hacer nada, estaba completo. Estuvimos muy a gusto y también recibí muchos regalos, esos me los reservo para mi, pero solo os digo que entre muchos, este es especial, para fin de año me voy a pasarlo a Berlin con mi familia, de mercadillos, jejejeje, genial.
Aún me quedan unas cuantas celebraciones más en los días que vendrán, con los amigos del camping y con mis tios y primos.
El día fue un día más, trabajando. eso si, pero también contestando la casi centena de WhatsApp, de llamadas de teléfono y la casi centena también de comentarios en el facebook, además me gusta agradecer uno a uno a los que me escriben, su dedicación, así que empleé mucho rato durante el día, pero encantada de tener a mi alrededor tanta y tanta gente que me aprecia.
Aquí os enseño los regalitos de mis compañeras de quedada tejedora de esa tarde:






Ya sabéis que Eli también me hizo regalo el domingo en la quedada anterior y Marisol en la siguiente. Muchas gracias a las dos también.